Lo que hacemos siempre
Antes de cada edición te decimos, con la confirmación, cómo es el acceso al espacio: si hay escalones, cuántos, si el baño está en otro nivel, si el piso es irregular. Preferimos que decidas con información que descubrirlo al llegar.
En la mesa
Reservamos los puestos de acceso más fácil para quien los necesite: dínoslo al reservar. Podemos ajustar la altura de la silla, dejar espacio para una silla de ruedas donde el espacio lo permita, y acompañarte de la entrada a la mesa.
Este sitio
Funciona con teclado, respeta la preferencia de movimiento reducido del sistema y mantiene contraste suficiente en el texto. Si algo no te funciona, escríbenos y lo arreglamos.
Dónde no llegamos todavía
No todas nuestras locaciones son accesibles en silla de ruedas. Algunas son casas históricas del Viejo San Juan sin ascensor, y otras son azoteas a las que se sube por escalera. No podemos cambiar esos edificios.
Lo que sí podemos: decírtelo antes de que pagues, y avisarte cuando una edición ocurra en un espacio que sí lo sea. Si el acceso es una condición para ti, escríbenos y te avisamos personalmente de esas noches.
Escríbenos